Maestra de Adolescentes

 

Ministerio Escuela Dominical de Adolescentes

Maestra: Margarita Torres

Mi nombre es Margarita Torres, soy miembro activo de la congregación del Movimiento Misionero Mundial en Queens, New York, Estados Unidos, Trabajo en el Ministerio de Escuela Dominical; soy Maestra de Escuela Dominical de Adolescentes, mis pastores son Rev. Benito y Alicia Green; tengo mi esposo José R. Torres y mis tres hijos Kevin, Caroline y Denise y tengo 8 hermanos, mis padres ya fallecieron; pero he podido gozar de una hermosa y unida familia; donde cada uno de nosotros aprendimos a compartir lo que teníamos y a ofrecer nuestra ayuda a todo el que lo necesitara.

Desde que tengo uso de razón, desde mi infancia he sido muy aplicada, me gustaba la escuela y siempre me preocupaba por hacer las cosas bien; a pesar de que en los primeros años entre mi infancia y la adolescencia era extremadamente tímida; casi me sacaban las palabras; pero al pasar del tiempo eso ha ido mejorando; pero esa timidez hacia que mis compañeros se burlaran de mi y hay algo muy curioso que nunca se me olvidó de mis años de escuela primaria y es que se usaba que el Director general de tu provincia visitara tu escuela y de sorpresa llamaba a alguien y empezaba a hacer pregunta y se supone que uno de la respuestas correctas en cualquier asignatura que el director eligiera; recuerdo cuando me llamaron; yo estaba bien asustada; y habían un grupo detrás de mí que dijeron “esta no sabe, sí ni siquiera habla” y desde ese momento me dije “Yo no voy a fallar” y me propuse ser la mejor de mi clase y cuando comenzó el director a preguntarme le contesté todas las preguntas que me hizo, fueron como 5 preguntas y las contesté todas correctas, me hizo una pregunta de historia de la República Dominicana, Geografía, Aritmética, Lengua Española y otra de carácter local; y fue emocionante, cuando le tocó el turno a los que estaban detrás de mí; fallaron, no lo hicieron bien; y esto me dio una lección; me enseñó a no juzgar a nadie en ningún aspecto, no podemos saber o determinar lo que una persona es o puede llegar a ser o a lograr en la vida; el ser extrovertido; o ser muy callado no determinan tus conocimientos o tus habilidades en la vida; a veces nos sorprendemos cuando vemos alguien que es diferente y ya lo queremos encasillar y desde ese día me gusta observar a la persona y aprendo lo bueno y lo malo lo ignoro.

Comencé mis grados universitarios en la República Dominicana; y continué en New York, Estados Unidos y He logrado varios grados universitarios todos en el sistema legal; además de títulos académicos.

He trabajado en varias áreas del ámbito legal y de turismo; ya que tengo licencia para trabajar en el área turística; en realidad ese fue mi trabajo por más de veinte años y me cambié al lado legal; y fue en el área de Turismo que obtuve mi primera oportunidad como Maestra; ahora el Señor me ha dado la oportunidad de poder trabajar con los adolescentes de mi congregación; lo cual es un reto para mí; porque los adolescentes les gusta ver cosas diferentes cada semana y es mi esfuerzo por traer la palabra de Dios en una forma que los adolescentes se interesen, que se envuelvan en la clase y lleven un aprendizaje especial cada domingo.

He sido Maestra de Escuela Dominical ya por unos tres años y la verdad me gusta mucho; y he tenido mucha afinidad con los adolescentes; hay que orar mucho para que el Señor nos ilumine en cada clase; como maestra uno tiene que aprender a tolerar a los niños; ya que a veces se ponen inquietos o quieren jugar o hablar unos con otros; pero con sabiduría uno lo hace poner atención en la clase y que se enfoquen en la lección. Nunca me hay gustado castigar los niños durante la clase; sí los aconsejo y los corrijo; y cuando hacen algo mal, espero terminar la clase y me siento hablar con ellos y les pregunto la razón de su comportamiento y me ha dado resultado. A la verdad me siento bendecida y privilegiada en tener la oportunidad de enseñar a los adolescentes la Palabra de Dios y poder guiarlo en sus primeros pasos es una satisfacción personal pensar que esos adolescentes pronto se convierten en líderes Juveniles y aún más alto en el ministerio evangelistero, pastoral, etc.

Actualmente mi clase está compuesta por 22 adolescentes; en los cuales veo parte del futuro de mi congregación, ya que muchos de ellos demuestran una actitud y reverencia a la palabra y se nota el deseo de servir al señor; me gusta sacar tiempo para mis alumnos y que ellos vean en mi más que su maestra, su amiga ya que en esta etapa de sus vidas necesitan ser oídos y comprendidos; pues es una etapa muy difícil; pero con la ayuda del Señor todo es posible. Mi meta es lograr que ellos aprendan a reverenciar la palabra de Dios, que amen la Palabra de Dios, que tengan una búsqueda constante del espíritu santo y que sean bautizados en las aguas y en el Espíritu Santo.

Espero continuar con esta tarea semanal de compartir con los adolescentes y seguir instruyéndolos en los caminos del Señor hasta que el señor así le plazca. Me gusta hacer metas para el futuro y quiero enseñarle esos a los adolescentes que aprendan a amar a Dios, a verse en el futuro con algún ministerio ya que la formación que reciben hoy es pensando en que en varios años le sirvan al Señor de todos corazón.

Para mí, repito es una satisfacción enorme, pertenecer al Movimiento Misionero Mundial donde todavía hay palabra no adulterada y el poder ser una maestra de Escuela Dominical; y compartir unas horas cada semana con los niños. Pedimos al Señor que nos dé siempre la sabiduría para poder poner su Palabra en alto en todo lo que hagamos, la Gloria es de Dios y para Dios.

“Hijo mío, si recibieres mis palabras,
y mis mandamientos guardares dentro de ti,
haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;
si inclinares tu corazón a la prudencia,
si clamares a la inteligencia,
y a la prudencia dieres tu voz;
si como a la plata la buscares,
y la escudriñares como a tesoros,
entonces entenderás el temor de Jehová,
y hallarás el conocimiento de Dios.
Porque Jehová da la sabiduría,
y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.”

Proverbios 2:1-6

Margarita Torres
Maestra Escuela Dominical